A finales de verano fuimos de boda a un pueblecito de la serranía de Valencia. Según nos comentaron hacía mucho tiempo que en esta iglesia no se celebraba ninguna boda (la última según nos dijeron fue en el 2017, que también la decoramos nosotros).
Querían que la iglesia quedará espectacular, y como dice nuestro lema “Si lo sueñas, lo hacemos…”, y eso hicimos. Una decoración maravillosa con roble, flores blancas y unos faroles. Y nos quedó de lo más impresionante.
Carmen, después de la iglesia con su decoración más tradicional, quería darle un toque diferente a su ramo de novia y eligió este espectacular ramo confeccionado en astilbes de varios colores, con la solapa del novio a juego.




