Una boda sencilla y elegante en la Casa Gran de La Pobla de Vallbona es una celebración donde la calma y la naturalidad son protagonistas. El carácter histórico del espacio y su ambiente acogedor crean el marco ideal para una ceremonia íntima y con encanto.
La decoración de la ceremonia se compuso de tres centros florales en tonos blancos y fucsias, aportando luminosidad, frescura y un toque de color que realzaba el entorno sin perder la sencillez buscada.
El ramo de la novia, elaborado con flores preservadas en tonos marrón, granate y crema, añadía calidez y elegancia al conjunto. Una elección atemporal que no solo acompañó a la novia en su gran día, sino que se convierte en un recuerdo duradero de un momento único.
Una boda pensada para parejas que valoran la belleza de lo sencillo, el equilibrio de los colores y los detalles con significado.




